5 pasos para dar una clase exitosa

Mariel Loaiza, Licenciada en Educación Infantil
31 de Julio de 2017

¿En realidad existe la posibilidad de que la clase que demos salga exitosa? Pues sí. Yo lo creo y por eso me tomaré el atrevimiento de proponer cinco pasos – que considero fundamentales- para lograr que la clase salga justo como lo esperamos:

1. Póngale amor: Si yo sé, suena cursi, pero es el primer paso, y el paso más importante para enseñar. Y es el de sentir amor por lo que se hace y por el tema que se enseña. Si el profesor no lo siente así, será difícil llevar al estudiante a que lo sienta.

2. Planee: un paso importante a la hora de enseñar es el de planear. Entendiendo por planear, la acción de determinar qué queremos que los estudiantes aprendan y cómo lo enseñaremos. Cuando lo haga tenga en cuenta la población: la edad del estudiante, el estrato, el nivel, entre muchos otros aspectos. Hágalo teniendo en cuenta que todos aprenden de modos y ritmos distintos.

3. Establezca acuerdos: los acuerdos vienen siendo reglas y aunque la palabra suena terrible, en realidad no lo es. El estudiante debe comprender que como todo en la vida, la clase cuenta con una serie de normas para que todo salga bien. Ahora, yo le recomiendo que no las imponga, sino que lleguen a una negociación en conjunto en donde decidan qué factores son importantes para que no surjan problemas: apagar el celular, escuchar al otro, no gritar, no pelear, etc. Recuerde que las normas no son solo para el estudiante.

4. Sea dinámico: la clase tiene que ser dinámica. Y no diré que es sólo cuando se trabaja con niños porque no es verdad. Tanto con niños como con adultos, la dinámica fomenta la atención y la concentración. Entre más tengan que hacer, explorar y experimentar sus estudiantes, más van a aprender, y más desearán que la clase no llegue a su fin. Eso también le facilitará las cosas, cuando el estudiante se divierte, usted también lo hace.

5. Esté listo para la improvisación: Es importante tener en cuenta que aunque realice los pasos anteriores, aunque se planee, se lea el contexto, se estudie y se prepare, muchas veces la clase puede fracasar. Pero ¡Es normal! no se martirice por ello, ni se sienta mal maestro. Si usted considera que ha puesto su mejor

parte en la clase y no ha salido como usted quiere, tranquilo, les pasa a todos los maestros. Y es que en últimas la docencia se basa en eso: en la relación impredecible con otro ser humano. Si sale mal, examine porqué fue así y vuélvalo a intentar.

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